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El círculo abierto: cómo convivir con la ausencia y volver a tener una vida plena

Círculo ensō abierto pintado a mano: convivir con la ausencia

A veces, cuando sufrimos una pérdida profunda (sea el fallecimiento de alguien querido, un divorcio doloroso o un giro radical en nuestro proyecto de vida), el entorno nos regala frases hechas cargadas de buena intención: «tienes que cerrar capítulo», «hay que pasar página» o «el tiempo lo cura todo».

Como si la vida fuera una libreta con espiral a la que basta con arrancarle las hojas que duelen para quedar limpios y como nuevos.

Pero la vida no es un cuaderno de notas. Y el dolor por la ausencia de quien quisiste o por la vida que tenías no se borra apretando un botón ni imponiéndote una fecha límite en el calendario.

En Enso Psicología entiendo el proceso de otra manera. No busco que olvides, ni que cierres una puerta en falso haciendo como si nada hubiera pasado. Se trata de aprender a integrar esa ausencia para que puedas volver a moverte, tomar decisiones con ilusión y rodar en tu sentido.

La trampa de querer «cerrar el capítulo» a la fuerza

En la cultura popular y en los manuales de autoayuda exprés se suele hablar de «superar» una pérdida como si fuera una meta olímpica. Sin embargo, desde la psicología moderna y las terapias de tercera generación, sé que el intento desesperado por eliminar o reprimir una emoción dolorosa suele ser, irónicamente, lo que más nos encalla en ella.

Con frecuencia se recuerda que vivimos en una sociedad orientada a la prisa y al rendimiento, donde no se nos da permiso ni espacio para sentir dolor. Intentar tapar la tristeza o la rabia mediante la evitación es como intentar hundir un balón de playa bajo el agua: requiere tanta energía constante que te deja exhausto e imposibilitado para nadar hacia donde de verdad quieres ir.

Cerrar un capítulo «en falso» suele traducirse en dos caminos insostenibles:

  1. La anestesia emocional: Aislarte, dejar de sentir para no sufrir, renunciando de paso a la alegría, al entusiasmo y a la conexión con los demás.
  2. La lucha incesante: Gastar tus días peleando contra tus propios pensamientos, preguntándote por qué sigues sintiendo esa opresión en el pecho semanas o meses después.

La filosofía del círculo Enso: la paz no requiere perfección

El logo de mi consulta representa un Enso, una figura de la tradición zen que consiste en un círculo pintado a mano de un solo trazo expresivo. Si te fijas, verás que el círculo está abierto.

Ese espacio abierto no es un error de trazado. Es una declaración de principios:

  • Está abierto al futuro: Un círculo cerrado es estanco, rígido y definitivo. Un círculo abierto deja espacio para que la vida siga entrando.
  • Acepta la imperfección: La paz no llega cuando tu vida es un cuadro perfecto sin grietas, sino cuando aprendes a vivir con plenitud a pesar de las imperfecciones y el dolor inevitable.
  • Conserva el movimiento: El círculo tiene trazo, masa y dirección. Mantiene un toque amarillo que representa la alegría, el estilo vital y la capacidad de disfrutar que todos llevamos dentro, junto al verde de la resiliencia, la terapia contextualmente adaptada y el crecimiento.

Tener una cicatriz emocional o sentir tristeza un martes cualquiera no significa que hayas «fracasado» en tu proceso de duelo. Significa sencillamente que amaste, que viviste y que eres humano. La meta de la psicoterapia no es convertirte en una estatua de piedra insensible, sino ayudarte a recuperar la flexibilidad psicológica para que puedas volver a disfrutar del camino.

Lo que resiste, persiste: la perspectiva de la Terapia Basada en Procesos (PBT)

A lo largo de mis 18 años como psicólogo militar y en mi práctica clínica en el ámbito civil, he comprobado una máxima incuestionable: lo que intentas combatir de frente con violencia emocional tiende a hacerse más fuerte; lo que recibes, entiendes y acompañas, se transforma.

La psicología actual nos enseña que no existen dos personas iguales ni dos duelos idénticos. Por eso, evito los protocolos rígidos y los clichés de las «5 fases fijas» que encasillan a los pacientes en esquemas teóricos. Tu historia, tu contexto, tus recursos y el tipo de vínculo que tenías son completamente únicos.

En consulta no buscamos romper el lazo con lo que perdiste. Los estudios sobre vínculos continuados demuestran que lo saludable no es cortar el hilo, sino transformar ese vínculo: pasar de un recuerdo que te ahoga en el pasado a una memoria que te acompaña con ternura en el presente, dándole un sentido digno a lo vivido.

4 Claves prácticas para empezar a convivir con la pérdida

Si sientes que tu vida se ha quedado congelada tras una pérdida, estas pautas desde la psicología basada en la evidencia te ayudarán a dar los primeros pasos:

1. Haz espacio a las emociones sin identificarte con ellas

Siente la tristeza cuando aparezca, pero no la conviertas en una condena definitiva. Puedes estar triste y, al mismo tiempo, preparar la cena o dar un paseo. La tristeza no es tu enemiga; es la prueba de lo mucho que te importaba lo que perdiste.

2. Redefine tus valores de vida

El duelo suele romper nuestro mapa mental de prioridades. Pregúntate: ¿Qué es importante para mí hoy, en esta nueva etapa? ¿Cómo puedo actuar de acuerdo con mis principios aunque sienta miedo o incertidumbre?

3. Permítete la alegría sin culpa

Sonreír con un amigo, disfrutar de un café al sol o reírte con una película no es una falta de respeto hacia la memoria de quien ya no está. La vida no te pide que te castigues indefinidamente; te pide que la honres viviendo plenamente.

4. Mantén la rueda en movimiento

El dolor se somatiza con frecuencia en el cuerpo (tensión muscular, nudo en el estómago, fatiga). Pequeñas acciones cotidianas, como hacer ejercicio suave, mantener rutinas o cuidar tu entorno, le envían a tu sistema nervioso la señal de que sigues a salvo y en marcha.

Vuelve a rodar a tu propio ritmo

Avanzar no significa olvidar. Significa integrar el pasado para poder habitar el presente con libertad.

Si sientes que la rueda de tu vida se ha quedado atascada tras un duelo o una transición difícil, no tienes por qué empujarla a solas. En Enso Psicología te ofrezco un espacio seguro, humano, sin dogmas y respaldado por la evidencia científica tanto en consulta presencial en Madrid como en modalidad online.

Soy Antonio Morillo. Hablemos y volvamos a poner la rueda en tu sentido.